Caída del director de la CRQ en el Consejo de Estado refuerza la desconfianza ciudadana por el caso de ‘Lupita’

La decisión de la Sección Quinta del Consejo de Estado, que anuló la elección de Juan Esteban Cortés Orozco como director encargado de la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), no solo representa un revés jurídico para la entidad, sino que para amplios sectores ciudadanos se convierte en una confirmación de que la institución atraviesa una profunda crisis de legitimidad y confianza.

El alto tribunal determinó que la elección fue irregular al comprobar una demanda interpuesta por el abogado Quindiano Diego Felipe Urrea con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que no existía el cuórum deliberatorio exigido por los estatutos, lo que deja sin efectos el acto administrativo y evidencia fallas estructurales en la forma como se han venido tomando decisiones dentro de la autoridad ambiental del departamento.

“Si la dirección es irregular, ¿cómo confiar en el manejo de la fauna?”

Tras conocerse el fallo, múltiples voces ciudadanas comenzaron a relacionar directamente esta situación con el manejo del caso de ‘Lupita’, la guacamaya azul que se convirtió en símbolo del Quindío y que hoy permanece bajo custodia de la CRQ.

Para colectivos animalistas y habitantes del sector La Bella, en Calarcá, la caída del director refuerza una percepción que ya estaba instalada en la comunidad: que Lupita no está en manos confiables.

“No se trata solo de un funcionario, se trata de una institución que ha perdido credibilidad. Si hay irregularidades en la elección de su director, ¿cómo podemos confiar en que están protegiendo bien a Lupita y a la fauna del departamento?”, expresó un vocero del colectivo ciudadano La Comunidad Protectora de Lupita.

Las dudas aumentan debido a antecedentes denunciados por ciudadanos, quienes han asegurado que en custodias anteriores el ave habría presentado presunto deterioro físico, situación que nunca fue completamente esclarecida para la opinión pública.

La comunidad exige un nuevo liderazgo que genere confianza

Más allá del fallo jurídico, el mensaje ciudadano es claro:
👉 La CRQ necesita un cambio profundo.
👉 Se requiere un director legítimo, transparente y técnico.
👉 La protección de la fauna no puede seguir bajo sospecha.

La exministra de Ambiente, Susana Muhamad, ya había advertido sobre las “graves irregularidades” en la elección del director y llamó públicamente a la ciudadanía a hacer veeduría activa sobre el manejo de la autoridad ambiental del Quindío.

Hoy, con la nulidad ya confirmada por el Consejo de Estado, sectores ciudadanos consideran que se abre una oportunidad histórica para recuperar la confianza institucional y garantizar que casos como el de Lupita sean manejados con rigor técnico, sensibilidad y verdadera vocación de protección animal.

Para muchos, Lupita dejó de ser solo una guacamaya viral: se convirtió en el símbolo de una ciudadanía que exige transparencia, dignidad ambiental y respeto por la vida silvestre.