De informante de la Policía a negociador durante el Gobierno Petro: el pasado de alias ‘Pinocho’

Fredy Castillo Carrillo, conocido como alias ‘Pinocho’ y señalado como uno de los principales líderes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), tuvo durante los últimos años una relación cambiante con el Estado colombiano: de acuerdo con expedientes judiciales y una investigación periodística, habría colaborado como informante de la Policía y posteriormente terminó reconocido por el Gobierno de Gustavo Petro como representante de esa organización en los acercamientos de la denominada Paz Total.

Según la investigación de la Unidad Investigativa de El Tiempo, Castillo Carrillo suministró durante años información a las autoridades sobre estructuras armadas y habría recibido pagos por recompensas. Esa condición habría contribuido a que en 2016 accediera a medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP).

El señalado cabecilla incluso acudió a los tribunales para solicitar certificaciones relacionadas con supuestos pagos de recompensas efectuados a su nombre. Las solicitudes estaban dirigidas a la Dirección de Antinarcóticos de la Policía y a la Policía Metropolitana de Santa Marta.

La intención, según los documentos judiciales, era obtener constancias que pudieran ser presentadas ante la Fiscalía 29 Especializada de Extinción de Dominio de Bogotá, dentro de una investigación relacionada con su patrimonio. Sin embargo, su pretensión no prosperó.

Pero el recorrido de Castillo Carrillo tuvo otro giro durante el Gobierno de Gustavo Petro.

En septiembre de 2024, mediante la Resolución 335 de ese año, el Gobierno reconoció a Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’, como uno de los representantes de las ACSN para participar en un espacio de conversación sociojurídico. Junto a él fueron reconocidos otros integrantes de la organización.

La participación de ‘Pinocho’ en los acercamientos con el Gobierno continuó en 2025. Una resolución del 25 de junio de ese año lo reconoció como representante de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada para participar en el espacio de conversación sociojurídico, pese a que era solicitado por Estados Unidos en un proceso de extradición relacionado con delitos de narcotráfico y otros cargos.

De esta manera, Castillo pasó de ser señalado por las autoridades como integrante de estructuras criminales a ocupar formalmente un lugar como representante de las ACSN dentro de los acercamientos de paz promovidos durante el Gobierno Petro.

Con el cambio de administración, su situación volvió a cambiar de manera radical.

El Gobierno de Abelardo De La Espriella intensificó las operaciones contra las ACSN y puso a ‘Pinocho’ entre los objetivos de las autoridades. La ofensiva incluyó operaciones contra integrantes de la organización y la neutralización de mandos como alias ‘Bendito Menor’.

Actualmente, Castillo Carrillo permanece prófugo y enfrenta una solicitud de extradición a Estados Unidos. Además, en medio de la presión militar y judicial, ha manifestado disposición a entregarse, aunque condicionada a garantías y acuerdos sobre su situación jurídica.

Así, la trayectoria de alias ‘Pinocho’ reúne varios episodios distintos: primero, su presunta colaboración como informante de organismos de seguridad; después, su reconocimiento como representante de las ACSN durante la Paz Total del Gobierno Petro; y finalmente, su condición actual de objetivo de las autoridades y requerido por la justicia estadounidense.

El caso vuelve a poner bajo la lupa el recorrido de quienes pasaron de tener algún tipo de relación de colaboración con instituciones estatales a ocupar posiciones dentro de organizaciones armadas y, posteriormente, participar en procesos de sometimiento o negociación con el Estado.