Iván Cepeda respondió con contundencia a Álvaro Uribe tras sus polémicas declaraciones sobre el asesinato de Miguel Uribe
El candidato presidencial Iván Cepeda Castro respondió con firmeza a las recientes declaraciones del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien insinuó que tanto Cepeda como el presidente Gustavo Petro podrían haber instigado el asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
A través de un comunicado público, Cepeda exigió que las acusaciones sean llevadas ante la justicia con pruebas claras:
“Le solicito que, a la mayor brevedad, presente ante la justicia las pruebas que sustenten la acusación”, escribió en su cuenta de X.
El candidato insistió en que, en un Estado de derecho, este tipo de señalamientos no pueden quedarse en insinuaciones:
“La responsabilidad con el país exige acudir a las instituciones y permitir que sea la justicia la que esclarezca los hechos con base en evidencias verificables”.
Por su parte, Uribe lanzó fuertes cuestionamientos en medio del proceso judicial contra alias “El Viejo”, señalado como intermediario en el crimen. El exmandatario afirmó que la Fiscalía apunta a la Nueva Marquetalia como responsable del asesinato y, a partir de allí, planteó dudas sin respaldo judicial directo:
“¿Cuánto instigó Petro? ¿Cuánto instigó Cepeda? ¿Dónde está Cepeda, que sacó para que gozaran de impunidad del país para Venezuela a Santrich y a Iván Márquez?”, cuestionó.
Estas declaraciones se dan en el contexto de su participación activa en la campaña política de Paloma Valencia, buscando el regreso de su partido al poder.
Frente a esto, Cepeda rechazó el uso de acusaciones sin pruebas en el debate electoral:
“Colombia merece verdad, rigor y respeto por la vida democrática, no la propagación de señalamientos sin sustento ni la incitación al odio”.
El candidato también recordó que no es la primera vez que enfrenta este tipo de confrontaciones con Uribe, y reiteró que espera que el caso avance en los escenarios judiciales correspondientes.
Este nuevo choque político ocurre en plena campaña presidencial, con la primera vuelta programada para el 31 de mayo, en medio de un ambiente de alta tensión por el impacto político del asesinato de Miguel Uribe Turbay, un hecho que sigue generando fuertes divisiones en el país.

