TERREMOTO POLÍTICO EN EL CENTRO DEMOCRÁTICO: MARÍA FERNANDA CABAL RENUNCIA Y DENUNCIA “IRREGULARIDADES” EN LA ELECCIÓN DE PALOMA VALENCIA

La crisis interna del Centro Democrático estalló públicamente tras conocerse la renuncia de la senadora María Fernanda Cabal y del presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, quienes enviaron una carta al director del partido, Gabriel Vallejo, anunciando su decisión de no continuar militando en la colectividad.

La razón principal, según expresan, serían presuntas irregularidades en el proceso de selección que terminó con la designación de Paloma Valencia como candidata presidencial del partido.

En la carta, Lafaurie detalla múltiples hechos que, a su juicio, ponen en duda la transparencia del proceso:

  • Supuestas ventajas indebidas en el manejo financiero y estratégico de algunos precandidatos.
  • Cuestionamientos al manejo de las encuestas contratadas por el partido.
  • Señalamientos sobre la falta de entrega completa de la información por parte de las firmas encuestadoras y la empresa auditora, pese a múltiples derechos de petición.
  • Acusaciones según las cuales los resultados habrían sido modificados tras un “conveniente aplazamiento”.
  • Incluso menciona testimonios que indicarían que el nombre de Paloma Valencia ya se daba como candidata antes del anuncio oficial.

“La información pertinente ha sido solicitada en seis derechos de petición y dos insistencias, sin que hasta hoy haya sido entregada completamente”, señala Lafaurie en el documento.

Ante este escenario, Cabal y Lafaurie solicitaron una escisión del partido, con el fin de permitir que María Fernanda Cabal pueda conformar su propio movimiento político de manera legal ante el Consejo Nacional Electoral.

Por su parte, el director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, respondió señalando que una auditoría externa (Kepler) concluyó que “no se detectaron irregularidades en el proceso de la encuesta”, defendiendo así la legitimidad de la elección interna.

La renuncia de Cabal, una de las figuras más visibles del uribismo, representa una de las fracturas más graves que ha sufrido el Centro Democrático desde su fundación, y deja abiertas profundas dudas sobre el futuro de la colectividad.