“Aquí no hay privilegios”: De la Espriella ordena revisar reclusiones y Wadith Manzur termina en La Picota

El Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella ordenó revisar las condiciones de reclusión de personas privadas de la libertad que permanecían en estaciones de Policía, guarniciones militares o lugares especiales de reclusión.

La decisión tuvo como uno de sus primeros efectos el traslado del senador electo Wadith Manzur a la cárcel de máxima seguridad de La Picota. Manzur, quien inicialmente permanecía privado de la libertad en una instalación de la Escuela de Carabineros, es investigado por la Corte Suprema de Justicia por su presunta relación con el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).

La medida se conoció después de que De la Espriella anunciara, durante su alocución del domingo 13 de septiembre, el traslado inmediato de personas condenadas por corrupción que permanecieran en guarniciones militares o sitios especiales de reclusión.

El mandatario cuestionó las condiciones de reclusión de los denominados “ladrones de cuello blanco” y afirmó que “la corrupción no es un delito sin víctimas”.

El Inpec confirmó además otros traslados, entre ellos los de Andrés Calle, investigado por el caso de la Ungrd; Víctor Gamboa, alcalde de Villa de Leyva; y los condenados Álex Vernot, por el caso Hyundai, y Emiro Rojas, exdirector del DAS.