“Así les guste o no, hay que hablar con delincuentes que quieran dejar las armas”: Petro defiende el diálogo frente a De La Espriella
El expresidente Gustavo Petro volvió a defender una de las principales banderas de su política de seguridad: establecer diálogo con integrantes de organizaciones criminales cuando exista disposición para abandonar las armas y la violencia.
En medio del contraste con el Gobierno de Abelardo De La Espriella, Petro sostuvo que “hay que hablar con quien quiera dejar las armas”, planteando que el diálogo puede ser una herramienta para conseguir el desarme y reducir la violencia.
La posición marca una diferencia con la estrategia de seguridad que actualmente promueve De La Espriella, quien ha planteado una respuesta más contundente de la Fuerza Pública contra las organizaciones delincuenciales que continúen utilizando las armas para imponer sus intereses.
Durante el gobierno Petro, casos como los de alias “Naín” y “Bendito Menor” estuvieron relacionados con el debate sobre la posibilidad de establecer acercamientos con integrantes de estructuras criminales.
Ahora, Petro vuelve a defender esa postura frente a un Gobierno que privilegia la acción de la Fuerza Pública contra quienes persisten en actividades violentas.
El enfrentamiento entre ambos modelos vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que divide el debate nacional: ¿se debe dialogar con quienes están dispuestos a dejar las armas o responder con toda la fuerza del Estado contra las organizaciones criminales?

