Carlos Carrillo defendió el legado del M-19 en medio de la polémica por el sombrero de Carlos Pizarro: “no lo vamos a permitir”

Carlos Carrillo volvió a pronunciarse sobre la controversia alrededor de la memoria histórica del M-19 y de Carlos Pizarro Leongómez, en medio del debate generado por el reconocimiento cultural otorgado al sombrero del excomandante guerrillero y su posterior suspensión provisional por parte del Consejo de Estado.

A través de sus redes sociales, Carrillo cuestionó lo que considera un intento de modificar la manera en que se interpreta la historia reciente del país.

“Quieren cambiar la historia de Colombia y no lo vamos a permitir. El M-19 firmó la paz, durante años luchó por ella y desde entonces la ha honrado”, afirmó.

El exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) sostuvo que, después de la desmovilización del M-19, sus integrantes continuaron participando en la vida política nacional. En ese contexto, destacó la posterior influencia de antiguos militantes del movimiento en la política colombiana.

“Fue tan exitoso el Eme que, a pesar de la persecución e incluso el asesinato de sus líderes, terminó por ganar la presidencia con Petro”, escribió Carrillo.

La afirmación hace referencia a la trayectoria política de Gustavo Petro, quien perteneció al M-19 antes de su desmovilización y posteriormente desarrolló una carrera política que culminó con su elección como presidente de Colombia.

Carrillo también centró su mensaje en Carlos Pizarro, último comandante del M-19 y candidato presidencial de la Alianza Democrática M-19. Pizarro había participado en el proceso que llevó a la desmovilización del grupo y a su incorporación a la competencia electoral. El 26 de abril de 1990 fue asesinado mientras adelantaba su campaña presidencial.

Sobre ese episodio, Carrillo calificó a Pizarro como un “candidato presidencial, legítimo” y sostuvo que el crimen estuvo relacionado con estructuras paramilitares que, según su señalamiento, tenían vínculos con sectores del Estado.

“Ese magnicidio no puede olvidarse, olvidarlo es propiciar que el horror se repita”, manifestó.

El pronunciamiento se produce pocos días después de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente la resolución mediante la cual el Ministerio de las Culturas había reconocido el sombrero de Pizarro como patrimonio cultural de la Nación. La decisión es provisional mientras avanza el proceso judicial sobre la legalidad de ese reconocimiento.

El debate vuelve a poner sobre la mesa una parte especialmente sensible de la historia colombiana: el tránsito del M-19 de la lucha armada a la política electoral, el asesinato de varios de sus dirigentes y su participación posterior en el proceso político que desembocó en la Asamblea Nacional Constituyente de 1991.