PETRO DESESTIMA OPERATIVO DE DE LA ESPRIELLA EN EL QUE MURIÓ ‘BENDITO MENOR’: “ELLOS MISMOS LO ENTREGARON PARA QUITARSE UN PROBLEMA”

La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, volvió a encender la confrontación política entre el expresidente Gustavo Petro y el actual Gobierno de Abelardo De La Espriella.

El caso, ocurrido en medio de un operativo de las autoridades, generó reacciones políticas y abrió nuevamente la discusión sobre la estrategia que debe utilizar el Estado para enfrentar a las estructuras armadas que operan en La Guajira y el Caribe colombiano.

Petro cuestionó la interpretación sobre el resultado del operativo y planteó una particular hipótesis sobre la situación que tendría Pérez Toncel dentro de la organización a la que, según su versión, pertenecía.

“A lo mejor ellos mismos lo entregaron”

En una publicación en redes sociales, el expresidente aseguró que ‘Bendito Menor’ no habría tenido inicialmente un papel central dentro de la estructura y que sus propios integrantes lo habrían apartado.

“El grupo había apartado a Naim porque lo consideraban un muchacho loco, a lo mejor ellos mismo lo entregaron para quitarse un problema”, escribió Petro.

La afirmación constituye una hipótesis planteada públicamente por el exmandatario y no una conclusión judicial sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Pérez Toncel.

Petro también se refirió directamente al fallecido y escribió:

“Alias ‘Bendito menor’ Wayúu de nombre Naim Perez era un delincuente menor en la Guajira que se ganó el odio de Abelardo antes de ser presidente”.

Petro defiende su estrategia de negociación

Más allá de las circunstancias de la muerte, el expresidente aprovechó el caso para defender la estrategia de negociación adelantada durante su Gobierno.

Según Petro, el objetivo no era solamente combatir individualmente a los integrantes de las organizaciones armadas, sino conseguir la desmovilización completa de las estructuras.

“Para mi gobierno lo clave era desmovilizar la totalidad del grupo armado al que pertenecía Naim”, sostuvo.

El exmandatario identificó a la organización como los ‘Conquistadores de la Sierra’ y afirmó que durante su administración existió una disposición para avanzar hacia una desmovilización.

“El grupo ‘Conquistadores de la Sierra’ estaba en la voluntad de una total desmovilización en mi gobierno y de cesar actividades narcotraficantes, secuestro y la extorsión generalizada sobre Santa Marta y el turismo”, manifestó.

Petro sostuvo además que una de las claves para enfrentar el narcotráfico era reducir la base social de las organizaciones ilegales mediante oportunidades económicas y sociales para las comunidades.

“La mejor medida contra el narco es quitarles la población de la que alimenta sus actividades”, afirmó.

Un nuevo choque político por la seguridad

Las declaraciones de Petro trasladaron nuevamente el debate hacia la efectividad de las estrategias de seguridad y negociación frente a los grupos armados.

Mientras el actual Gobierno ha defendido la acción de las autoridades contra estructuras criminales, Petro insiste en que durante su administración se buscó una salida negociada que permitiera desarticular organizaciones completas.

El expresidente también aseguró que los ‘Conquistadores de la Sierra’ habrían planteado una eventual negociación con Estados Unidos para entregar infraestructura relacionada con el narcotráfico y aceptar la extradición. Según su relato, la DEA habría rechazado esa posibilidad.

Finalmente, Petro defendió su decisión de buscar mecanismos diferentes a la confrontación militar:

“Por eso mi gobierno estaba en todo el derecho de innovar caminos diferentes y buscar más paz después de 200.000 cadáveres de colombianos”.

El caso de ‘Bendito Menor’ vuelve así a convertirse en un punto de choque entre dos visiones sobre la seguridad: la confrontación directa contra las estructuras criminales y la negociación como mecanismo para conseguir su desmovilización colectiva.