Fiscalía imputó a Shenner José Rojas Lárez por el crimen de Ana Lucía González
La Fiscalía General de la Nación imputó este 18 de septiembre a Shenner José Rojas Lárez, ciudadano de origen venezolano señalado como presunto responsable de la desaparición y muerte de Ana Lucía González, una niña de 9 años cuyo cuerpo fue encontrado en un canal de aguas lluvias del barrio Juan José Rondón, en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá.
Una fiscal de la Unidad Especial de Investigación de delitos priorizados cometidos contra niños, niñas y adolescentes (UENNA) presentó al procesado ante un juez de control de garantías y le imputó los delitos de feminicidio agravado y actos sexuales con menor de 14 años agravados.
Rojas Lárez no aceptó los cargos y se declaró inocente. Sin embargo, deberá cumplir una medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Lo que habría ocurrido
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, el 14 de septiembre el señalado sostuvo una discusión con su pareja, quien sería hermana de Ana Lucía, en una vivienda ubicada en Mosquera, Cundinamarca. Durante el altercado, el hombre habría asumido una actitud violenta y causado daños en el inmueble.
Ante la situación, la mujer habría acudido a un CAI para solicitar asistencia de la Policía. La Fiscalía sostiene que Rojas Lárez habría aprovechado su ausencia para sacar a la menor de la vivienda y trasladarla en una motocicleta.
Según los elementos recopilados durante la investigación, el hombre habría llevado inicialmente a la niña hasta un inmueble ubicado en Fontibón, en el occidente de Bogotá. Posteriormente, el 15 de septiembre, la habría trasladado hasta el barrio Juan José Rondón, en Ciudad Bolívar.
En ese sector, presuntamente le habría causado la muerte mediante asfixia, según el dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Ese mismo día, en horas de la tarde, el cuerpo de la menor fue localizado en un canal de aguas lluvias.
Investigan posibles agresiones sexuales anteriores
Las labores de policía judicial y los análisis realizados durante la investigación también habrían permitido establecer que Ana Lucía presuntamente fue víctima, en ocasiones anteriores, de agresiones y conductas de índole sexual mientras permanecía bajo el cuidado de Rojas Lárez.
La Fiscalía además investiga la hipótesis de que el crimen haya correspondido a una forma de violencia vicaria y de retaliación contra la pareja del procesado.
El caso continúa en manos de las autoridades judiciales. Rojas Lárez mantiene su presunción de inocencia y será la justicia la encargada de determinar su responsabilidad penal mediante las decisiones correspondientes dentro del proceso.

