“Lo volvió a hacer”: pese a la polémica, De la Espriella caminó entre bolsas con cadáveres

Abelardo De la Espriella volvió a protagonizar una escena que ya había generado fuertes cuestionamientos. Durante un balance de una operación de la Fuerza Pública en Santa Marta, el presidente caminó entre siete cuerpos envueltos en bolsas plásticas blancas, correspondientes a presuntos integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).

La escena se produjo después de la polémica generada por una aparición anterior del mandatario entre cadáveres, situación que provocó llamados a preservar la dignidad de las personas fallecidas. Incluso, un juez ordenó retirar de las redes oficiales imágenes relacionadas con aquella exposición.

Pese a esos cuestionamientos, De la Espriella volvió a aparecer públicamente junto a los cuerpos durante el balance realizado en la Base Antinarcóticos No. 8 de Santa Marta.

“Los vamos a poner a buen recaudo de la justicia, o los vamos a mandar al infierno en una bolsa como ven aquí”, afirmó el mandatario.

La declaración se produjo en medio de un ambiente de tensión en Santa Marta y el Magdalena, donde las ACSN anunciaron un paro armado de 48 horas. La medida ha generado amedrentamiento entre la población y restricciones a las actividades cotidianas, mientras las autoridades mantienen un amplio despliegue de seguridad para enfrentar las acciones atribuidas a esta estructura criminal.

Durante el operativo presentado por el Gobierno, fueron reportados siete integrantes de las ACSN abatidos y se incautaron diez fusiles, dos lanzagranadas y otro material bélico.

Entre los fallecidos se encuentra José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’, señalado de desempeñar un papel dentro de las finanzas de la organización y de estar relacionado con actividades de narcotráfico y extorsión en el Caribe.

De la Espriella también lanzó una advertencia contra otro de los cabecillas señalados de la estructura: “Pinocho, tienes fecha de expiración; si no te sometes, serás dado de baja”.

La escena volvió a generar cuestionamientos sobre la manera en que se presentan públicamente los resultados de las operaciones militares. La defensora del Pueblo, Iris Marín, ha insistido en que las acciones militares pueden ser legítimas, pero que esto no debe conducir a una lógica en la que la muerte de personas sea presentada como algo positivo.

La funcionaria también ha señalado la necesidad de garantizar un tratamiento digno y respetuoso de los cuerpos.

Así, mientras las autoridades enfrentan a la estructura criminal en medio del paro armado y las amenazas que afectan a la población, la aparición del presidente caminando nuevamente entre bolsas con cadáveres reaviva la controversia sobre la forma en que el Gobierno comunica sus operaciones contra los grupos armados.