¡Una esperanza para Lucas! Su corazón respondió y por ahora no necesitará trasplante

El panorama médico de Lucas Francesco Murillo cambió luego de la exitosa cirugía de Fontan realizada este lunes en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca, Santander.

El procedimiento terminó cerca de las 4:00 de la tarde y el parte médico entregado posteriormente confirmó que el niño respondió favorablemente a la intervención. Lucas se encuentra estable hemodinámicamente y presentó una mejoría considerable en sus niveles de saturación.

Víctor Raúl Castillo, CEO de la Fundación Cardiovascular de Colombia, confirmó que la evolución inmediata del menor fue positiva.

“Lucas respondió muy bien. Está muy estable hemodinámicamente”, explicó Castillo.

Pero la noticia que genera mayor esperanza está relacionada con la necesidad de un trasplante de corazón. De acuerdo con el directivo, Lucas ya no requiere este procedimiento por ahora, debido a que la cirugía de Fontan realizada este lunes constituye la etapa final del tratamiento planteado para mejorar el funcionamiento de su sistema cardiovascular.

“No, ya no le vamos a hacer trasplante de corazón. Esta cirugía fue la cirugía final de ese proceso”, aseguró Castillo.

La intervención permitirá que Lucas continúe utilizando su propio corazón y tejido cardíaco, evitando actualmente la necesidad de recibir un órgano trasplantado y, por consiguiente, medicamentos inmunosupresores destinados a prevenir el rechazo.

“Esta era la cirugía ideal para él, porque es su propio tejido, es fisiológica y no necesita tomar ningún tipo de medicamento, inmunosupresores, nada”, señaló el directivo.

Ahora comienza una etapa clave

Aunque la cirugía terminó satisfactoriamente, Lucas deberá permanecer bajo vigilancia médica durante su recuperación. El siguiente paso será su traslado a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde permanecerá monitoreado de manera permanente.

Los especialistas estarán atentos a posibles complicaciones propias de la nueva fisiología de la circulación después de una cirugía de Fontan. Entre ellas se encuentran los derrames pleurales, por lo que intensivistas, cardiólogos, hemodinamistas y cirujanos acompañarán de cerca su evolución.

“Estos niños se recuperan bastante rápido”, explicó Castillo, aunque aclaró que durante el periodo posoperatorio pueden presentarse situaciones que requieren atención especializada.

Por ahora, el panorama es alentador. Si Lucas mantiene la evolución mostrada después de la intervención, el equipo médico considera que podrá alcanzar una buena calidad de vida.

Sin embargo, los especialistas también aclararon que el trasplante no está descartado definitivamente para el futuro. Dependiendo de cómo evolucione su corazón, dentro de 10, 20 o 30 años podría llegar a necesitarse. En el presente, no obstante, Lucas no requiere ese procedimiento.

La noticia representa un nuevo capítulo en la historia de Lucas, el niño de siete años que llegó a Santander en medio de la búsqueda de atención especializada para su compleja cardiopatía congénita y cuyo caso despertó atención nacional.

Ahora, el objetivo principal será acompañar su recuperación, vigilar su respuesta durante los próximos días y avanzar paso a paso en una nueva etapa de su tratamiento.

Por ahora, Lucas sigue adelante con su propio corazón.