Capos de la extorsión serían los primeros candidatos a los ‘buques cárcel’ del Gobierno

Digno Palomino y alias ‘Negro Ober’ aparecen en un listado preliminar de internos que podrían ser trasladados a embarcaciones adaptadas como centros de reclusión de alta seguridad. La medida busca impedir que cabecillas criminales continúen coordinando actividades delictivas desde las cárceles.

Bogotá. La estrategia penitenciaria del Gobierno de Abelardo de la Espriella para aislar a los cabecillas de organizaciones criminales que, según las autoridades, continuarían ejerciendo influencia desde las cárceles empieza a tomar forma.

Entre los nombres que aparecen en un borrador preliminar elaborado por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) figuran Digno Palomino y Ober Ricardo Martínez Gutiérrez, conocido como alias ‘Negro Ober’, dos hombres relacionados por las autoridades con estructuras criminales y casos de extorsión.

La información fue divulgada este miércoles por distintos medios nacionales y coincide con la revelación de una fuente del Ministerio de Defensa a la agencia AFP sobre el proyecto de utilizar buques de la Armada como centros de reclusión para internos considerados de alta peligrosidad. (CR Hoy)

Una cárcel en altamar para aislar a los cabecillas

La iniciativa contempla utilizar embarcaciones adaptadas para mantener a determinados presos alejados de los centros urbanos y, principalmente, restringir su capacidad de comunicación con las estructuras criminales que operan en tierra.

De acuerdo con la información conocida hasta ahora, el proyecto estaría articulado entre las autoridades penitenciarias y la Armada, y busca establecer un régimen especial para internos considerados de máxima peligrosidad.

Una de las versiones conocidas sobre el proyecto señala que la estrategia sería denominada Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad (REMAS).

El Gobierno aún debe definir aspectos fundamentales como el número de embarcaciones, su capacidad, ubicación, costos, condiciones de seguridad y régimen de reclusión. (Noticias Caracol)

Los nombres que aparecen en el borrador

Además de Digno Palomino y alias ‘Negro Ober’, diferentes reportes sobre el listado preliminar mencionan otros alias como ‘Marihuano’, ‘Carnal’, ‘Robincito’, ‘Juanito’, ‘Cabeza de Hacha’, ‘Chucho Rayo’ y ‘Tinejo’.

Estos nombres corresponden a una lista preliminar, por lo que su aparición en el documento no significa que el traslado haya sido ordenado o confirmado. (Diario La Libertad)

El Espectador también reportó que el Gobierno tendría identificados inicialmente a cerca de 40 internos considerados para esta estrategia, mientras avanzan los preparativos para adecuar las embarcaciones. (ELESPECTADOR.COM)

El antecedente de 2007

La idea tampoco es completamente nueva en Colombia.

En 2007, durante el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe, las autoridades utilizaron embarcaciones de la Armada para mantener aislados a algunos de los principales jefes criminales de la época.

Entre ellos estuvieron Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, y Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’. Los traslados buscaban impedir que estos hombres continuaran ejerciendo control sobre sus organizaciones mientras avanzaban sus procesos y, posteriormente, sus respectivas extradiciones. (Caracol Radio)

Seguridad versus derechos humanos

La propuesta genera desde ya un debate jurídico y político.

El Gobierno argumenta que el aislamiento de los internos de mayor peligrosidad podría dificultar la coordinación de actividades criminales desde las cárceles y reducir el riesgo de fugas o comunicaciones clandestinas.

Sin embargo, la implementación de un sistema de reclusión en altamar también plantea interrogantes sobre las condiciones de detención, supervisión, derechos de los internos y controles judiciales.

La discusión será especialmente relevante si el proyecto avanza hacia una implementación permanente.

Una estrategia más amplia contra el crimen organizado

Los llamados ‘buques cárcel’ hacen parte de una política de seguridad más amplia impulsada por la administración de De la Espriella, que busca golpear las estructuras relacionadas con el narcotráfico y el crimen organizado.

La propuesta también se suma a otras medidas anunciadas por el Gobierno para endurecer el control sobre los establecimientos penitenciarios.

Por ahora, sin embargo, los buques cárcel continúan siendo un proyecto en desarrollo y los nombres conocidos corresponden a listados preliminares.

La gran pregunta que queda sobre la mesa es si Colombia está ante una nueva herramienta para combatir el crimen organizado desde las cárceles o frente a una medida que abrirá un nuevo debate sobre los límites del poder del Estado en materia penitenciaria.