Fredy Castillo, señalado jefe de las ACSN, pide a De La Espriella una ley de sometimiento

Fredy Castillo Carrillo, señalado como uno de los principales jefes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), habría enviado un mensaje al presidente Abelardo De La Espriella desde el lugar donde permanece oculto, en el que plantea su disposición a someterse a la justicia siempre que exista un marco jurídico que establezca garantías concretas.

La declaración se conoce después de la reciente caída de alias Bendito Menor, otro de los señalados líderes de la estructura armada, y de la decisión del Gobierno de cancelar los acercamientos de paz con las ACSN.

Castillo manifestó que estaría dispuesto a entregarse ante las autoridades colombianas e incluso ante la justicia de Estados Unidos. Como parte de su propuesta, planteó cumplir una pena de cinco años de prisión a cambio de su rendición.

El señalado comandante condicionó su entrega a la existencia de una ley de sometimiento que determine previamente las condiciones jurídicas y el tiempo de prisión que tendría que cumplir. Según su planteamiento, sin esas garantías no estaría dispuesto a abandonar la clandestinidad.

Pide una ley de sometimiento

Castillo sostuvo que los acercamientos adelantados durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro fracasaron, entre otras razones, por la ausencia de una ley de sometimiento concreta y por lo que calificó como incumplimientos de compromisos.

En ese contexto, hizo un llamado directo al presidente De La Espriella, destacando su experiencia como abogado y planteando que su Gobierno impulse un proyecto de ley que establezca las condiciones para la desmovilización de integrantes de las ACSN.

Según Castillo, si se crea un marco jurídico con garantías claras, podría promoverse la entrega colectiva de una parte significativa de los cerca de 800 hombres que, según su versión, integrarían la organización, además de la entrega de sus armas.

Se desmarca de alias Bendito Menor

En su mensaje, el señalado jefe de las ACSN también intentó establecer distancia frente a alias Bendito Menor, a quien describió como una persona que habría actuado fuera del control de la organización y que, según su versión, desafiaba al Estado de manera irresponsable.

Castillo aseguró que las ACSN ya se habían distanciado de sus actuaciones y presentó su propuesta de sometimiento como una alternativa diferente frente a la confrontación armada.

El comandante también advirtió que una ofensiva militar, por sí sola, no solucionaría el conflicto que persiste en la Sierra Nevada y sostuvo que se requiere una salida jurídica que permita la desmovilización de los integrantes de la estructura.

Finalmente, afirmó que, si no se alcanza un acuerdo colectivo, estaría dispuesto a someterse individualmente a la justicia para resolver su situación penal.

La propuesta pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre una eventual ley de sometimiento para estructuras armadas y sobre las condiciones jurídicas que podría ofrecer el Gobierno para lograr su desmovilización.