De La Espriella ordena someter a la justicia a jefe de las ACSN: “Aquí no hay negociaciones”

El mandatario reaccionó a la entrevista de Fredy Castillo Carrillo, quien aseguró estar dispuesto a entregarse, pero pidió una ley de sometimiento con garantías sobre las penas que enfrentaría.

La entrevista publicada por SEMANA a Fredy Castillo Carrillo, señalado jefe de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), generó una respuesta inmediata del presidente Abelardo De La Espriella.

Castillo Carrillo habló desde un lugar no revelado luego de la muerte de alias Bendito Menor y manifestó su disposición a someterse a la justicia colombiana y estadounidense, aunque condicionó su entrega a la existencia de una ley que establezca garantías para los integrantes de la organización.

“Estoy dispuesto a someterme a la justicia, pero con unas garantías”, afirmó el cabecilla durante la conversación con la periodista Salud Hernández-Mora.

El señalado jefe de las ACSN cuestionó qué ocurriría con él si decide entregarse sin conocer previamente la pena que podría enfrentar.

“¿Quién me garantiza que yo me entregue y no me den 40 años de cárcel en Colombia?”, planteó Castillo Carrillo, al tiempo que manifestó su disposición a colaborar con las autoridades y aportar información sobre las actividades de la organización.

De La Espriella responde

Tras conocerse la entrevista, el presidente reaccionó públicamente y les pidió a los ministros de Defensa, general (r) Jorge Mora, y de Justicia, Iván Cancino, avanzar en el proceso de sometimiento.

“Señores ministros de Defensa y de Justicia, por favor, coordinen, en un plazo perentorio de una semana, el sometimiento a la justicia de este sujeto”, señaló el mandatario.

De La Espriella fue enfático en marcar distancia frente a cualquier posibilidad de retomar negociaciones con la estructura armada.

“Aquí no hay negociaciones, dilaciones ni exigencias”, afirmó.

El presidente agregó que, si Castillo Carrillo no se entrega y continúa enfrentando al Estado y delinquiendo, las autoridades deberán actuar militarmente contra él.

“Si no se entrega y continúa enfrentando al Estado, delinquiendo y haciendo daño, la orden es darle de baja, como en derecho corresponde”, manifestó.

El pedido de Castillo Carrillo

En la entrevista, el señalado cabecilla insistió en que su eventual entrega debería estar acompañada por un marco jurídico que establezca las condiciones del sometimiento y las penas que podrían recibir los integrantes de la organización.

Castillo Carrillo aseguró además que está dispuesto a entregar información sobre las actividades de la estructura y contribuir al esclarecimiento de hechos que, según sus palabras, Colombia debe conocer.

“No le tengo miedo al Gobierno de Estados Unidos”, afirmó, antes de reiterar su disposición a someterse tanto ante las autoridades colombianas como ante las estadounidenses.

El jefe de las ACSN también sostuvo que una eventual ley de sometimiento permitiría establecer las condiciones para el cumplimiento de las penas y, según su planteamiento, avanzar hacia una “paz real”.

La posición del Gobierno y la del cabecilla dejan planteado el principal punto de tensión: mientras Castillo Carrillo reclama garantías jurídicas antes de entregarse, el presidente De La Espriella sostiene que no habrá negociaciones ni condiciones y exige que el sometimiento se produzca en el corto plazo.

El Gobierno deberá ahora definir, a través de los ministerios de Defensa y Justicia, el mecanismo jurídico y operativo para materializar la orden presidencial.