Lucía de la Espriella asume un nuevo rol social: el Chocó será el punto de partida
La primera dama de la Nación, Ana Lucía Pineda, acompañó a su hija Lucía de la Espriella durante un encuentro con organizaciones sociales en el que se anunció su designación como embajadora de los Voluntarios de NU3, además de una nueva alianza que tendrá al Chocó como punto de partida.
El encuentro reunió a integrantes de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, voluntarias de Tigresas Moviéndose con Corazón y representantes de NU3, organización que desarrolla iniciativas sociales y programas orientados al acompañamiento de comunidades vulnerables.
La designación abre para Lucía de la Espriella una nueva etapa vinculada al voluntariado y a las iniciativas sociales de NU3.
Su madre destacó públicamente el nombramiento y expresó el orgullo que siente por esta nueva responsabilidad.
“Me llena de orgullo y gratitud que Lucía haya sido designada como embajadora de los Voluntarios de NU3”, manifestó Ana Lucía Pineda.
La primera dama también aseguró que confía en la manera en que su hija asumirá este desafío: “Estoy segura de que asumirá esta misión con sensibilidad, compromiso y ese profundo deseo de ayudar que nos une”.
Chocó, un territorio que hoy necesita solidaridad
El anuncio cobra especial relevancia porque el Chocó será el punto de partida de la nueva alianza, en un momento en que el departamento enfrenta las consecuencias de la emergencia provocada por el terremoto.
NU3 ha impulsado la campaña nu3xColombia, orientada a movilizar solidaridad y apoyo para las familias afectadas por la emergencia.
De acuerdo con la organización, la nueva alianza busca unir capacidades y experiencias para generar oportunidades en los territorios y posteriormente ampliar su alcance a otras regiones del país.
“Hoy, Chocó es el punto de partida de una visión que queremos llevar a toda Colombia”, señaló NU3.
Ana Lucía Pineda también destacó el propósito de sumar esfuerzos en favor de las comunidades.
“Para Chocó, damos un nuevo paso que une capacidades, comparte experiencias y lleva oportunidades a más territorios”, expresó.
La iniciativa deja una reflexión en medio de una tragedia que ha golpeado a cientos de familias: la solidaridad no debería quedarse solamente en palabras. En momentos de dificultad, acompañar, ayudar y reconstruir también significa devolver esperanza a quienes lo han perdido todo.
Con el Chocó como escenario inicial, el reto para las organizaciones será convertir esta alianza y el voluntariado en acciones concretas que lleguen efectivamente a las comunidades afectadas y puedan extenderse posteriormente a otros territorios de Colombia.

