Paro nacional se acerca y De La Espriella anuncia nuevas medidas: “No serán santuarios de la violencia”
En vísperas de las primeras movilizaciones anunciadas contra su Gobierno, el presidente Abelardo De La Espriella anunció nuevas medidas para enfrentar los hechos de vandalismo y los ataques contra la Fuerza Pública que puedan presentarse en universidades públicas del país.
Durante una alocución presidencial, el mandatario aseguró que su Gobierno respetará el derecho a la protesta pacífica, pero advirtió que los actos de violencia contra la Policía o la población civil serán enfrentados mediante el uso del pie de fuerza del Estado.
De La Espriella también señaló que la autonomía universitaria no puede estar por encima del orden público y cuestionó los hechos violentos registrados en algunas instituciones de educación superior.
Uno de los principales anuncios fue la creación de un protocolo de actuación para la Fuerza Pública frente a manifestaciones violentas dentro o en los alrededores de universidades públicas.
Según lo anunciado, la Policía podrá ingresar a estas instituciones cuando se presenten situaciones relacionadas con vandalismo o terrorismo. El presidente afirmó que estos espacios no pueden convertirse en lugares donde se desarrollen hechos violentos sin intervención de las autoridades.
“Las universidades públicas no seguirán siendo santuarios de la violencia”, advirtió el mandatario durante su intervención.
Organizaciones anuncian paro nacional
Los anuncios del Gobierno se producen en medio de la convocatoria de un paro nacional promovido por organizaciones sindicales, sociales, populares, campesinas, étnicas y políticas.
Más de 1.500 delegados participaron en el Encuentro Nacional por la Defensa de la Vida, la Dignidad, la Democracia, la Paz, la Soberanía y las Reformas Sociales, realizado en Bogotá los días 11 y 12 de septiembre.
En la declaración política del encuentro se propusieron como posibles fechas para el inicio de las movilizaciones los días 11 o 20 de noviembre, aunque hasta el momento no se ha definido oficialmente una fecha.
Los participantes manifestaron su rechazo a diferentes políticas del Gobierno de De La Espriella, particularmente en materia de seguridad y defensa, así como a la ruptura de procesos de paz.
También plantearon la defensa de las reformas sociales, la educación y los servicios públicos, y expresaron su desacuerdo con lo que consideran un acercamiento del Gobierno colombiano a los intereses de Estados Unidos.
El escenario plantea un pulso político entre el Gobierno y las organizaciones sociales, mientras las autoridades preparan protocolos para responder a eventuales hechos de violencia durante las próximas jornadas de movilización.

