Trabajadora de Zara anuncia acción internacional tras polémica por salir descalza de la tienda

La polémica que involucra a María Alejandra Rojas, trabajadora de Zara en Bogotá, tomó un nuevo rumbo luego de que la joven anunciara que prepara una acción de alcance internacional contra la compañía y el grupo Inditex, propietario de la marca.

Rojas, de 22 años, aseguró en conversación con RED+ NOTICIAS que decidió acudir a instancias judiciales al considerar que lo ocurrido afectó su dignidad humana y su intimidad.

“Es una demanda con enfoque internacional, en la que decido hacer valer mis derechos por ser obligada a exponer mis pies, que son parte de mi intimidad”, afirmó la joven.

¿Qué ocurrió?

Según el relato de Rojas, el episodio se produjo después de que regresara a trabajar tras una incapacidad médica. Al finalizar su jornada, sus superiores le habrían solicitado que entregara los zapatos que utilizaba durante el turno, argumentando que se trataba de un calzado en calidad de “préstamo”.

La trabajadora aseguró que preguntó qué debía hacer para regresar a su casa si entregaba los zapatos y que, según su versión, recibió como respuesta que debía salir descalza.

Posteriormente, publicó videos en los que se observa que salió del establecimiento sin zapatos y emprendió el camino hacia su casa.

Rojas también rechazó versiones difundidas en redes sociales según las cuales habría llevado otro par de zapatos para cambiarse posteriormente.

La posible vulneración de derechos

La joven, quien asegura estar recibiendo asesoría jurídica, sostiene que sus argumentos estarán relacionados con la presunta afectación de su dignidad e intimidad y con la manera en que, según su testimonio, se le exigió retirar el calzado frente a otras personas.

La Constitución Política de Colombia protege el derecho fundamental a la intimidad y la dignidad humana. Además, la jurisprudencia constitucional ha establecido límites a las actuaciones de los empleadores cuando estas pueden comprometer derechos fundamentales de los trabajadores.

No obstante, jurídicamente es necesario analizar las circunstancias concretas del caso. El hecho de que un empleador solicite a un trabajador quitarse los zapatos no constituye, por sí mismo, una vulneración de derechos. La eventual responsabilidad dependerá, entre otros aspectos, de las razones de la exigencia, la forma en que se realizó y las condiciones particulares en las que ocurrió.

Por ahora, Rojas sostiene que la forma en que se produjo el episodio afectó sus derechos y anunció que estos argumentos serán incorporados en la acción que prepara contra Zara e Inditex.

La compañía podrá ejercer su derecho a explicar públicamente su versión de los hechos y las razones que rodearon la medida cuestionada.